Cuidadosamente se asan los chiles a fuego directo. Cuando estén quemados se guardan en un recipiente y se tapan para que suden y el desprendimiento de su piel sea mas fácil, pues deben quedan enteros con todo y rabito.
Se les quita lo quemado perfectamente y con mucho cuidado, en el chorro de agua se le quita las semillas y se desvenan.
El relleno de queso con frijoles se revuelve perfectamente.
Ya abiertos los chiles y limpios se rellenan y se puede poner un palillo para que no se abran.
La salsa es de los tomates cilantros ajos y tomates tatemados o asados, se muelen en la licuadora y se agrega el caldo de vegetales o pollo de tu elección.
La salsa debe tener una consistencia densa y espesa (napada)
Se procede a poner los chiles integrados con la salsa y se cubren con la salsa hasta que hierva.
Se complementa con frijolitos por encima junto con elotes y cilantros para la presentación final.
Disfruta tu creación ......Voila, Presto lo logramos disfrutemos!